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Lo que nadie te contó sobre cómo mejorar tus relaciones personales

Al relacionarnos con otras personas realizamos un intercambio de impresiones en todos los niveles (físico, mental, emocional y espiritual); éste suele darse de menos a más, desde vibraciones positivas hasta negativas; lo importante es tener consciencia de qué tipo de energía emanamos y de ahí obtendremos respuestas sobre cómo interactuamos con los demás.

En la tradición Maya y Tolteca se dice que “Yo soy Tú y Tú eres Yo”, esto se refiere a que todas las cosas, sucesos y relaciones de la vida son un reflejo de lo que somos. Como un espejo que refleja la imagen de quien se está observando.


Todo, absolutamente todo lo que está en tu realidad; hombres, mujeres, animales, trabajo, salud, abundancia, naturaleza, el mismo universo está directamente relacionado contigo.


Hay conexiones más fuertes, principalmente con quienes tienes mayor contacto cotidiano, en ellos puedes encontrar tus reflejos más claros porque tendrán actitudes que te disgusten en ocasiones.


Al estar en armonía con tus relaciones más cercanas podrás interactuar de mejor manera en tu entorno.


Para tener relaciones personales exitosas hay que ponerte en primer lugar, darte un trato privilegiado a ti misma y así expandirlo con los demás. No en un punto egoísta, es desde el entendimiento de que nadie puede dar lo que no tiene.


Libérate de juicios que nublen tu visión.


La energía sigue al pensamiento, las ideas y creencias que tenemos respecto a los demás te pueden apoyar a empatizar o rechazar a otros. Al ser consciente de esto comprenderás que cada quien tiene una historia de vida e ideas de cómo deber ser la vida... así al ver atrás de las apariencias entenderás que otros al igual que tú tienen ciertos reflejos contigo y definitivamente: lo que te checa te choca.


La vida pondrá la misma situación una y otra vez hasta que comprendas el aprendizaje que hay en ello.


Muchas mujeres al hacer una reflexión sobre sus relaciones con parejas anteriores se han dado cuenta que son el mismo infierno pero con diferente diablo.


En realidad si esas relaciones no son sanas y no se han perdonado, simplemente la relación con la siguiente pareja será lo mismo.


Enfócate en lo que si quieres de una persona y aprende a vibrar en ello para trascender hacia mejores vínculos.


Es vital desarrollar la inteligencia física, mental y espiritual, además de reconocer importancia de la inteligencia emocional. Esto armoniza tu interior para proyectarlo en el exterior.


Aquí algunas cualidades de la inteligencia emocional:


1. Conoce tus propias emociones: la conciencia de uno mismo (el reconocer un sentimiento mientras ocurre) es la clave de la inteligencia emocional. Saber cual es la emoción que sientes, sin confundirla con otra o disfrazarla.


2. Maneja tus emociones: al ser sensible a cómo te sientes puedes canalizarlas correctamente. Así podrás serenarte y librarte de la ansiedad, irritación o melancolías excesivas para trascender con mayor rapidez de los reveses de la vida.


3. Automotivación y autorregulación: al controlar la impulsividad y esperar para obtener tu recompensa, podrás cumplir con tus objetivos y agradecer tus logros.


4. Empatía: tener la capacidad para reconocer las emociones de los demás, saber qué quieren y qué necesitan es la habilidad fundamental para establecer relaciones sociales y vínculos personales sólidos y duraderos.


5. Manejar acertadamente tus relaciones: esto significa identificar y actuar de acuerdo con las emociones de los demás.


Aprende a sentir y reconocer cómo te sientes; si estás triste, enojada o hay miedo, permítete sentirlo... nos han programado desde pequeñas a suprimir emociones negativas porque creemos que es malo, se siente feo o molestamos a otros.


Sin embargo si te permites reconocer esta parte de ti, sin afectar a otros, te aseguro que la paz interior empieza a reflejarse en tu vida.


Es polaridad, así como tenemos emociones positivas y las disfrutamos, también tenemos emociones negativas, sentirlas también se vale porque ambas son parte del espectro de experiencia en tu Ser.


Experiencia experimentada desaparece.


Un ejercicio interesante es la confesión, date un espacio contigo misma a la semana, verifica logros, tropiezos y personas sobresalientes que encontraste en tu camino. Unifica con tus objetivos y al observar esto entenderás el resultado de acciones, pensamientos y emociones que te llevan al resultado que actualmente estás obteniendo.


El proceso de madurez comienza cuando atesoras todo, dejar la ilusión del futuro porque no permite que aprecies lo que hay en el presente.


Agradece a cada ser que se atraviesa en tu camino, muchos llegan para quedarse y otros para que aprendas, pero en cada caso, aprendemos a valorar su presencia con las bendiciones que traen.


Toma responsabilidad de tus emociones, con esto dejarás de culpar a otros, ser víctimas o estar al efecto de los demás; es una manera de amarte y amar a los demás.


Las personas no te hacen nada, es tu control emocional lo que hace que te sientas bien o mal.


Usa la sabiduría infantil. Un niño es sensible porque sabe identificar con quien se siente bien o mal, sino se aleja.


Limpiar tus emociones te lleva a mejorar y aceptarte para aceptar a los demás.


Te comparto una breve meditación al respecto.

Hasta la próxima.