El desafío de dejar de sentirte víctima y tomar la responsabilidad de tu vida

Desde niña a lado de mi abuela veía las telenovelas por el Canal de las Estrellas, en donde de manera inconsciente entraban en mí ideas de sufrimiento, porque entre más triste estaba la protagonista, más buena era… no bueno, con eso crecimos generaciones de mujeres, con dramas en el amor, el dinero y hasta en la salud.


El chiste es sufrir, tener drama en la vida… adentrándome en el camino del desarrollo personal me encontré con el término “Víctima” y pensé, eso es muy feo. Conforme fui avanzando me di cuenta que: ¡Me quedaba el saco! ¡Soy toda una víctima! ¡Una drama queen! Pude ver todo el drama que había creado en mi vida.


Pero obviamente no hablo de quienes leen esto, no, solo por si ves alguna la puedas identificar y ya no caigas en juegos sin sentido…


Una víctima es fácil de reconocer, a veces se cruzan por el camino, tienen tres características básicas, mira cuáles son:

1. Culpa a todo mundo por sus circunstancias, al marido, la vida, la otra, la situación en el país, que todos los hombres son iguales, etc.